martes, 17 de julio de 2012


La parte buena es que he estado tan ocupado que apenas me he dado cuenta. La mala (entre muchas otras) es que no tengo tiempo ni ganas de edulcorar esto, de camuflarlo ni de convertirlo en nubes inalcanzables.


Se acabó una etapa. Se acabó LA ETAPA. Al menos la más importante que he vivido hasta ahora. Está claro que tendré que volver, que me quedarán asuntos que arreglar, pero hoy mi habitación se ha quedado vacía.


Y no solo la habitación.


Os voy a echar de menos, como no imagináis, y quienes no imagináis. Todo el mundo aporta algo, bueno o menos bueno, pero algo, y yo estoy lleno.  No podía encontrar mejor gente en mejor escenario. Una lágrima por Granada, por la gran ciudad que es y por la magia que esconde por mil rincones.


Los vecinos de abajo, las vecinas de arriba, el staff de Playmobil (qué grandes), Alba, Ale, Sonia, los Complementi (incluída LA única Complementi xD), toda la fauna de Pedro Antonio (r.r.p.p., camareros, etc.), la family, Arual, Patri, Carlota xD, los colegas de la facultad, y las miiiiiles de personas que me dejo atrás.


Pero por encima de todo, a los Galicus: Pochi, Paco, Castro, Willy, Rafa, Darío y, especialmente, Adri y Tobalo. Me quito el sombrero señores. Esto si que son unos colegas, unos compañeros y unos amigos. Se os quiere con locura.






Porque en estos daños nunca me ha faltado una mano amiga, una palabra reconfortante, un abrazo reparador ni un lugar al que escapar. Gracil mil, y son pocas.

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