Al
principio intentas que todo vuelva a ser lo de antes, recuperar la situación
anterior, recuperar a las personas que se alejan, a quien quieres.
Luego, aceptas que la situación ya no es lo que era, pero no vale para vuelvas
a la normalidad.
Después vuelves a echar de menos lo que ya no tienes, das un paso atrás por
cada dos hacia delante.
Al final ya no importa lo que había, ni lo que echas de menos, ni lo que
anhelas. Cuando aceptas que se terminó, deja de importar. Lo que importa es que
pase esa sensación de malestar, de agobio, de ansiedad, de impotencia. Y lo
único que se siente es esa desesperación por que pase todo de una vez, por que
de una vez no hagas falta más que tú mismo para ser feliz, y no alguien que no
está aquí.
En esa situación estoy ahora, a ver cuál es el siguiente paso.
Y no, todos los días me digo que tengo que ir a ver The Artist antes de que la
quiten del cine, pero aún no he sido capaz. De este domingo fijo que no pasa
que la quiten, y al final no le echaré huevos a algo tan tonto como ir a ver
una película.
Me cago en todo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario