viernes, 10 de agosto de 2012

Desorden

He visto atletas día sí y día también, he charlado con algunos de ellos (como con las chicas de balonmano femenino. Hemos estado un rato hablando, que hoy han perdido de 1 con Montenegro y el sábado juegan por el bronce), he visto medallas, tengo una foto con la antorcha olímpica (y no, no es una imitación), he paseado por la orilla del Támesis disfrutando de un día de sol con mi primaco Aytami, me he tomado mis cafés y mis cervezas, he tenido tiempo de echar de menos a gente, de matarme a trabajar, de volver a matarme a trabajar, de perderme en una librería y no salir hasta comprar un libro, de ir de museos, de salir de borrachera sin muchas ganas y volver apoteósico perdido a casa junto al amanecer, de ir a una misa en la que regalaban café y pasteles mientras un grupo de rock daba un concierto, y de muchísimas cosas más.

No puedo poner ningún orden en este post porque hace días que quiero escribirlo contando las cosas que he hecho, pero he ido haciendo más y ahora no sé si soy capaz de acordarme de todas, fijo que muchas cosas se me quedan atrás. El otro día, por ejemplo, saliendo de fiesta con mi primo y su amiga Silvia acabamos intentando llevarnos a casa una señal de tráfico, pero el señor autobusero no nos dejó... snif snif...

Os dejo dos vídeos que grabamos dando una vuelta a orillas del Támesis. Pinchad aquí y aquí. Las fotos, como siempre, on facebook.

Creía que me saldría una entrada más larga, pero no da para más por hoy, será porque es tarde y llevo 9 horas currando. Menos mal que mañana es día libre. A ver si lo aprovecho.

.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.

Bueno, no tiene nada que ver pero esto va aquí, porque es ahora cuando siento que quiero decirlo.

Ya puse hace unos días que una amiga me enseñó eso de que la vida a veces da vértigo, sobre todo cuando no sabes hacia dónde tirar o cómo hacerlo. Pero también me han enseñado que para qué vas a tirar desde la seguridad de tiros libres si puedes arriesgarte con los triples, para qué quedarte aquí si puedes ir hasta allí y para que saltar desde un pequeño peldaño si puedes hacerlo desde un avión.

Mención especial hoy para aquellas personas que fortalecen quien eres y se fortalece así la relación aunque estén lejos (como Cristina o Ceci), para aquellos que acaban defraudando aunque sea porque se cansan de esperar algo de los demás que los demás no pueden o no saben dar (como Ale), para aquellos cuya compañia no puede hacer otra cosa que mejorar el momento, sea cual sea, como mi primaco Aytami, esa gente que apenas acabas de conocer y sin embargo está ahí más que muchos (como Julia), y esas personas que no se nombran pero están (como tú, aunque es probable que ni sepas que me refiero a ti).

Besos londinenses

No hay comentarios:

Publicar un comentario