Al
principio intentas que todo vuelva a ser lo de antes, recuperar la situación
anterior, recuperar a las personas que se alejan, a quien quieres.
Luego, aceptas que la situación ya no es lo que era, pero no vale para vuelvas
a la normalidad.
Después vuelves a echar de menos lo que ya no tienes, das un paso atrás por
cada dos hacia delante.
Al final ya no importa lo que había, ni lo que echas de menos, ni lo que
anhelas. Cuando aceptas que se terminó, deja de importar. Lo que importa es que
pase esa sensación de malestar, de agobio, de ansiedad, de impotencia. Y lo
único que se siente es esa desesperación por que pase todo de una vez, por que
de una vez no hagas falta más que tú mismo para ser feliz, y no alguien que no
está aquí.
En esa situación estoy ahora, a ver cuál es el siguiente paso.
Y no, todos los días me digo que tengo que ir a ver The Artist antes de que la
quiten del cine, pero aún no he sido capaz. De este domingo fijo que no pasa
que la quiten, y al final no le echaré huevos a algo tan tonto como ir a ver
una película.
Me cago en todo...
martes, 17 de julio de 2012
Me gusta
Me gusta tu sonrisa, tu mirada, la manera en la que sé que nunca nada podrá pasar, me gusta tu pelo, tu risa, tus locuras,me gusta la manera en la que nos haces creer a todos que es la persona más fuerte del mundo y luego no lo eres, me gusta cuando eres imbécil, me gusta cuando me picas, cuando me asustas, me gusta cuando te conviertes en la persona mas dulce, me gusta cuando te miro a los ojos y no apartas la mirada, me gusta la energía que tienes siempre para sacarnos a todos adelante, me gusta cuando te pones egocéntrica, me gusta cuando duermes, me gusta cuando te despiertas, cuando me tiras al agua, cuando me retas,me gusta la manera en la que no puedo parar de pensar en ti al mirar las estrellas, me gustan tus tonterías, en fin, me gusta todo de ti y aunque no lo sepas seguirá gustándome quererte a pesar de que pase el mayor tiempo intentando olvidarte.
No es mío, es de una amiga, pero lo he visto me he dado cuenta que dice de la mejor manera posible lo que yo quiero decir ahora, aunque cada auno lo dirija a distintas personas y en distintos momentos. Gracias Martolas!
Al final se trata de contar historias, desde las más
pequeñas a las más grandes. Todos queremos un diario de nuestras cosas, que
nadie se meta en nuestras vidas pero que todo el mundo conozca lo que nos
ocurre, cómo nos sentimos y sepan actuar en consecuencia.
Como yo, que escribo esperando un resultado que sé que no voy a obtener.
Al final se trata de contar MI historia..., para todo el mundo, para nadie, y para una persona en particular, para UNA mujer en particular, para una parte perdida en particular.
Como yo, que escribo esperando un resultado que sé que no voy a obtener.
Al final se trata de contar MI historia..., para todo el mundo, para nadie, y para una persona en particular, para UNA mujer en particular, para una parte perdida en particular.
Crear, inventar, escribir y dejar volar la imaginación. Si
le pidiéramos que enumerara sus principales habilidades y sus principales aficiones, la
respuesta a ambas preguntas sería la misma: crear, inventar, escribir y dejar
volar la imaginación.
Otra cosa no, pero una vez que tenía un bolígrafo en sus manos, una cámara de fotos o un lienzo en blanco y un pincel podían pasar horas sin que nadie supiera si seguía vivo o es que se movía por simple inercia. Su hermano solía decir que no se alimentaba de lo mismo que el resto de mortales, que los sueños, las historias y las experiencias le llenaban de vida. Anotaba, ya fuera mentalmente o en el pequeño cuaderno rojo atado con un lazo, todo lo que veía y sentía para después desarrollar todo un universo alrededor. Y hay que admitirlo, era un sensiblón. Sus historias siempre acababan con un final feliz, ya que era su pequeña manera de ayudar a esa gente. Puede que no conozca los detalles de tu vida, pero ten por seguro que en su cabeza, en la nueva leyenda que ha forjado para ti, todo acabará bien.
Un pequeño detalle, bajo su mirada, pasaba a ser un complejo universo de hechos que, nadie podría negarlo, sin duda existieron, ocurrieron alguna vez, ya fueran ciertos o no. Era tal la fuerza de sus invenciones que nadie podría haber jurado que no fueran reales.
Ese día, que para tantos de nosotros podría ser un día normal, para él era, como siempre, especial. Tocaba montar en globo.
El despertador sonó a las 6 de la mañana, con el tiempo justo para levantarse rápidamente, tomar un desayuno frugal, una ducha rápida, y salir corriendo al punto de encuentro. No, esperad, vamos con el tiempo justo, así que la ducha tendrá que esperar a la vuelta.
Ya en la calle se cruzó con un hombre delgado, de pinta algo extraña, que llevaba en sus brazos a su pequeño perro, e inventó su historia para él: Este hombre había perdido a su perro unas semanas antes, o más bien se lo habían llevado. Vive en una casa de campo, y paseando junto a la carretera un coche paró de repente, abrió las puertas, y se llevó a su perrito en un secuestro exprés digno de las mejores películas de acción. Sin embargo, no pidieron rescate y se aburrieron del perrito, por lo que acabaron abandonándolo en la calle.
Cuando un chico lo encontró decidió llevarlo al veterinario, y al descubrir quién era el dueño, le llamó. Habían quedado muy temprano esa mañana, y el triste hombre delgado había podido recuperar por fin a su pequeña mascota.
Un poco más adelante encontró a dos amigos que volvían a casa tras una noche de fiesta, y no volvían solos, sino que llevaban en brazos un gran sofá. El chico resolvió que lo habían encontrado en la calle y habían decidido llevárselo para gastar una broma a un tercer amigo, dejando el sofá dentro de la habitación de este. Eso está bien, hay que saber gastar bromas también.
Finalmente llegó a destino. El aire caliente estaba preparado, el globo aerostático listo, y la aventura de hoy apenas despuntaba en el horizonte, como el sol, que en ese momento empezaba a asomar.
Veinte minutos después cruzaban el cielo y disfrutaban, a vista de pájaro de toda la ciudad.
Venía preparado, por supuesto, abrigado, unos prismáticos, la cámara de fotos y su inseparable cuaderno.
Hizo miles de fotos, anotó miles de futuras historias y anécdotas, y soñó miles de aventuras.
Entonces, con los prismáticos, vio a una pareja que, asomados a un mirador, disfrutaban del amanecer. Y por supuesto, si cabía alguna duda, inventó su historia para ellos:
Habían quedado por primera vez en mucho tiempo, y después de pasar la noche juntos, acabaron allí. En ese momento se estaban besando, y se vio claro: seguro que ninguno quería ser el primero en besar a la otra persona y se estaba resistiendo a ceder hasta que ella no pudo más y le besó lentamente. No, no, eso no tiene sentido, seguro que fue él quien besó primero.
Después se irían a casa y, sin saberlo en ese momento, empezarían a forjar una historia de dos tan fuerte como el sol de esa mañana. Una de esas historias que surgen sin darte cuenta y al final son imposibles de romper. Una historia que duraría tantísimo tiempo que se perderían los detalles.
Pero entonces sintió un ligero pinchazo bajo el abrigo, bajo el jersey, bajo la camiseta y bajo el pecho. Soltó los prismáticos y se llevó las manos al corazón. Se recuperó en seguida, levantó la vista y volvió a buscar a la pareja, pero ya se habían ido. Tal vez habría que cambiar el final de la historia, tal vez no fuera tan fuerte, tal vez el sol de ese día no calentara tanto. Cogió su cuaderno, lo abrió, y por primera vez en su vida, en su universo, escribió un final triste para esa pareja.
Otra cosa no, pero una vez que tenía un bolígrafo en sus manos, una cámara de fotos o un lienzo en blanco y un pincel podían pasar horas sin que nadie supiera si seguía vivo o es que se movía por simple inercia. Su hermano solía decir que no se alimentaba de lo mismo que el resto de mortales, que los sueños, las historias y las experiencias le llenaban de vida. Anotaba, ya fuera mentalmente o en el pequeño cuaderno rojo atado con un lazo, todo lo que veía y sentía para después desarrollar todo un universo alrededor. Y hay que admitirlo, era un sensiblón. Sus historias siempre acababan con un final feliz, ya que era su pequeña manera de ayudar a esa gente. Puede que no conozca los detalles de tu vida, pero ten por seguro que en su cabeza, en la nueva leyenda que ha forjado para ti, todo acabará bien.
Un pequeño detalle, bajo su mirada, pasaba a ser un complejo universo de hechos que, nadie podría negarlo, sin duda existieron, ocurrieron alguna vez, ya fueran ciertos o no. Era tal la fuerza de sus invenciones que nadie podría haber jurado que no fueran reales.
Ese día, que para tantos de nosotros podría ser un día normal, para él era, como siempre, especial. Tocaba montar en globo.
El despertador sonó a las 6 de la mañana, con el tiempo justo para levantarse rápidamente, tomar un desayuno frugal, una ducha rápida, y salir corriendo al punto de encuentro. No, esperad, vamos con el tiempo justo, así que la ducha tendrá que esperar a la vuelta.
Ya en la calle se cruzó con un hombre delgado, de pinta algo extraña, que llevaba en sus brazos a su pequeño perro, e inventó su historia para él: Este hombre había perdido a su perro unas semanas antes, o más bien se lo habían llevado. Vive en una casa de campo, y paseando junto a la carretera un coche paró de repente, abrió las puertas, y se llevó a su perrito en un secuestro exprés digno de las mejores películas de acción. Sin embargo, no pidieron rescate y se aburrieron del perrito, por lo que acabaron abandonándolo en la calle.
Cuando un chico lo encontró decidió llevarlo al veterinario, y al descubrir quién era el dueño, le llamó. Habían quedado muy temprano esa mañana, y el triste hombre delgado había podido recuperar por fin a su pequeña mascota.
Un poco más adelante encontró a dos amigos que volvían a casa tras una noche de fiesta, y no volvían solos, sino que llevaban en brazos un gran sofá. El chico resolvió que lo habían encontrado en la calle y habían decidido llevárselo para gastar una broma a un tercer amigo, dejando el sofá dentro de la habitación de este. Eso está bien, hay que saber gastar bromas también.
Finalmente llegó a destino. El aire caliente estaba preparado, el globo aerostático listo, y la aventura de hoy apenas despuntaba en el horizonte, como el sol, que en ese momento empezaba a asomar.
Veinte minutos después cruzaban el cielo y disfrutaban, a vista de pájaro de toda la ciudad.
Venía preparado, por supuesto, abrigado, unos prismáticos, la cámara de fotos y su inseparable cuaderno.
Hizo miles de fotos, anotó miles de futuras historias y anécdotas, y soñó miles de aventuras.
Entonces, con los prismáticos, vio a una pareja que, asomados a un mirador, disfrutaban del amanecer. Y por supuesto, si cabía alguna duda, inventó su historia para ellos:
Habían quedado por primera vez en mucho tiempo, y después de pasar la noche juntos, acabaron allí. En ese momento se estaban besando, y se vio claro: seguro que ninguno quería ser el primero en besar a la otra persona y se estaba resistiendo a ceder hasta que ella no pudo más y le besó lentamente. No, no, eso no tiene sentido, seguro que fue él quien besó primero.
Después se irían a casa y, sin saberlo en ese momento, empezarían a forjar una historia de dos tan fuerte como el sol de esa mañana. Una de esas historias que surgen sin darte cuenta y al final son imposibles de romper. Una historia que duraría tantísimo tiempo que se perderían los detalles.
Pero entonces sintió un ligero pinchazo bajo el abrigo, bajo el jersey, bajo la camiseta y bajo el pecho. Soltó los prismáticos y se llevó las manos al corazón. Se recuperó en seguida, levantó la vista y volvió a buscar a la pareja, pero ya se habían ido. Tal vez habría que cambiar el final de la historia, tal vez no fuera tan fuerte, tal vez el sol de ese día no calentara tanto. Cogió su cuaderno, lo abrió, y por primera vez en su vida, en su universo, escribió un final triste para esa pareja.
"Aunque
sientas el cansancio;
aunque el triunfo te abandone;
aunque un error te lastime;
aunque un negocio se quiebre;
aunque una traición te hiera;
aunque una ilusión se apague;
aunque el dolor queme tu corazón;
aunque ignoren tus esfuerzos;
aunque la ingratitud sea la moneda de cambio;
aunque la incomprensión se apodere de tu risa;
aunque ... todo parezca nada;
¡VUELVE A EMPEZAR!"
De mi GRAN amiga Cristina, que tiene la capacidad de decirte lo que necesitas oír en el momento en que necesitas oírlo aún cuando ni ella misma sabe que lo está haciendo.
Hay veces que no tienes ni puta ganas de crear una historia,
ni fabular para contar lo que quieres contar,
ni recurrir a juegos de palabras que aluden a unas personas o a otras,
ni a códigos secretos que no todo el mundo puede entender.
A veces, como hoy, estás volviendo a casa a las 6 de la mañana,
solo, por supuesto, porque te dices y te repites y te repites
que estar activo, hacer cosas y ocupar la mente es lo mejor que se puede hacer
y te das cuenta que en ocasiones no sirve de una mierda.
Entonces te paras, sin nadie hacia delante, sin nadie por detrás
te aseguras de que nadie te va a mirar con cara de loco
y gritas.
Gritas a pleno pulmón que estás hasta los cojones
que esto tiene que cambiar de una puta vez
que hace falta un giro, un cambio y un avance,
que no puedes estar constántemente con la cabeza en otro lugar
y en otra persona.
Y muuucho más relajado llegas a casa e intentas dormir.
.
.
.
.
.
.
.
Bueno, solo con eso me daría con un canto en los dientes.
En realidad, ni me he parado en mitad de la calle,
ni he gritado,
ni lo he soltado todo,
ni nada de nada.
En lugar de eso llego, escribo (aunque está vez no me sirva de nada)
y no, no duermo, no puedo.
Aunque bueno, que ahora hago la maleta, tiro para Córdoba y mañana ya se verá.
Pero que tampoco pasa nada si en vez de mañana pasamos al mes que viene del tirón, ¿eh?
Someone like you-Adele
Grito-La Sonrisa de Julia
ni fabular para contar lo que quieres contar,
ni recurrir a juegos de palabras que aluden a unas personas o a otras,
ni a códigos secretos que no todo el mundo puede entender.
A veces, como hoy, estás volviendo a casa a las 6 de la mañana,
solo, por supuesto, porque te dices y te repites y te repites
que estar activo, hacer cosas y ocupar la mente es lo mejor que se puede hacer
y te das cuenta que en ocasiones no sirve de una mierda.
Entonces te paras, sin nadie hacia delante, sin nadie por detrás
te aseguras de que nadie te va a mirar con cara de loco
y gritas.
Gritas a pleno pulmón que estás hasta los cojones
que esto tiene que cambiar de una puta vez
que hace falta un giro, un cambio y un avance,
que no puedes estar constántemente con la cabeza en otro lugar
y en otra persona.
Y muuucho más relajado llegas a casa e intentas dormir.
.
.
.
.
.
.
.
Bueno, solo con eso me daría con un canto en los dientes.
En realidad, ni me he parado en mitad de la calle,
ni he gritado,
ni lo he soltado todo,
ni nada de nada.
En lugar de eso llego, escribo (aunque está vez no me sirva de nada)
y no, no duermo, no puedo.
Aunque bueno, que ahora hago la maleta, tiro para Córdoba y mañana ya se verá.
Pero que tampoco pasa nada si en vez de mañana pasamos al mes que viene del tirón, ¿eh?
Someone like you-Adele
Grito-La Sonrisa de Julia
Viñetas
Viñeta 11 página 7
Vamos a hacer aquí una viñeta larga, de página completa. Lo que llevamos en las páginas anteriores dan pie suficiente a una página recopilatoria y en las siguientes cerramos ya la historia de manera adecuada, o más bien de manera inevitable, sea adecuada o no.
Estamos en una habitación, grande, no es que sea la más grande del mundo pero es amplia. El protagonista está sentado al borde de la cama. Es una habitación muy decorada, rica en detalles. Vamos a intentar que no se le vea la cara. Podemos enfocar desde arriba y a un lado, en picado. Te dejo que sitúes la luz como quieras pero intenta siempre que la cara no quede completamente a la vista. Una posible forma de hacerlo sería dibujándolo con la cabeza gacha. Puede estar cabizbajo, con los codos apoyados en las piernas y la cabeza escondida entre el pecho.
El resto de la habitación ha de estar detallada, de forma que al lector le sea fácil identificar elementos que ya hayan salido en números anteriores. Esta viñeta no lleva texto, creo que hemos escrito demasiado y está claro que aún queda más por escribir antes del último número, así que hay que conseguir que el protagonista transmita lo que siente sin hablar. Tiene que quedar claro que se acuerda de cosas, que no es un buen momento y que eso le impide dar todo lo que puede dar. Sé que es difícil de dibujar algo así, pero tienes carta blanca para jugar con dibujo, color y entintado.
Vamos a utilizar también el viejo truco del espejo. En un lateral colocaremos un espejo de cuerpo completo en el que se vea reflejada una luna llena. Es un recurso que hemos utilizado en otros números y al lector le será fácil identificarlo.
Eres libre para dar a la escena los colores y luminosidad que quieras, hasta cierto punto, claro. Está claro que es una escena triste pero tampoco trágica. Se trata de trasmitir lo que siente el personaje por lo que ha perdido, no de que dé pena sin sentido.
Cualquier otro detalle que quieras incluir u omitir lo dejo en tus manos y en la imaginación del lector.
If I ain´t got you-Alicia Keys
If I ain´t got you- Maroon Five
Vamos a hacer aquí una viñeta larga, de página completa. Lo que llevamos en las páginas anteriores dan pie suficiente a una página recopilatoria y en las siguientes cerramos ya la historia de manera adecuada, o más bien de manera inevitable, sea adecuada o no.
Estamos en una habitación, grande, no es que sea la más grande del mundo pero es amplia. El protagonista está sentado al borde de la cama. Es una habitación muy decorada, rica en detalles. Vamos a intentar que no se le vea la cara. Podemos enfocar desde arriba y a un lado, en picado. Te dejo que sitúes la luz como quieras pero intenta siempre que la cara no quede completamente a la vista. Una posible forma de hacerlo sería dibujándolo con la cabeza gacha. Puede estar cabizbajo, con los codos apoyados en las piernas y la cabeza escondida entre el pecho.
El resto de la habitación ha de estar detallada, de forma que al lector le sea fácil identificar elementos que ya hayan salido en números anteriores. Esta viñeta no lleva texto, creo que hemos escrito demasiado y está claro que aún queda más por escribir antes del último número, así que hay que conseguir que el protagonista transmita lo que siente sin hablar. Tiene que quedar claro que se acuerda de cosas, que no es un buen momento y que eso le impide dar todo lo que puede dar. Sé que es difícil de dibujar algo así, pero tienes carta blanca para jugar con dibujo, color y entintado.
Vamos a utilizar también el viejo truco del espejo. En un lateral colocaremos un espejo de cuerpo completo en el que se vea reflejada una luna llena. Es un recurso que hemos utilizado en otros números y al lector le será fácil identificarlo.
Eres libre para dar a la escena los colores y luminosidad que quieras, hasta cierto punto, claro. Está claro que es una escena triste pero tampoco trágica. Se trata de trasmitir lo que siente el personaje por lo que ha perdido, no de que dé pena sin sentido.
Cualquier otro detalle que quieras incluir u omitir lo dejo en tus manos y en la imaginación del lector.
If I ain´t got you-Alicia Keys
If I ain´t got you- Maroon Five
Suscribirse a:
Entradas (Atom)